
Amistades increíbles
El escritor y fotógrafo finlandés Lassi Rautiainen es pionero en Finlandia en el campo del turismo fotográfico salvaje. Sus primeras fotografías fueron de osos en 1978, para posteriormente captar con su cámara a lobos y lobeznos salvajes. Hace unos años, sorprendió al mundo con un conjunto de imágenes tomadas en un rincón salvaje de su país que mostraban una escena a primera vista imposible: una hembra de lobo gris y un oso pardo macho que pasaron días y noches enteros durante diez jornadas compartiendo caza, comida y compañía en los bosques de Kuhmo, Finlandia.
Lo más sorprendente es el comportamiento poco habitual entre estas dos especies de depredadores. “Quizá ambos eran jóvenes y estaban inseguros de cómo sobrevivir solos… Nadie puede saber exactamente por qué se hicieron amigos”, reflexionó el fotógrafo sobre el singular vínculo.
Este insospechado lazo entre dos depredadores salvajes recordó que, incluso en la naturaleza más indómita y salvaje, la solidaridad y la “amistad” puede aparecer en los sitios más insospechados.


La Naturaleza nos habla / cuarta parte
El océano cubre más del 70% del planeta. Es nuestra fuente de vida y sustento de la humanidad y de todos los demás organismos de la tierra.
Produce al menos el 50% del oxígeno del planeta, alberga la mayor parte de la biodiversidad de la tierra y es la principal fuente de proteínas para más de 1000 millones de personas en todo el mundo. Además resulta clave para nuestra economía, ya que se estima que, para 2030, habrá alrededor de 40 millones de trabajadores en todo el sector relacionado con los océanos.
Sin embargo, a pesar de todos sus beneficios, necesita más apoyo que nunca.
Con el 90% de las grandes especies marítimas de peces mermadas y el 50% de los arrecifes de coral destruidos, estamos extrayendo más del océano de lo que se puede reponer. Debemos trabajar juntos para crear un nuevo equilibrio en el que no agotemos todo lo que este nos ofrece sino que restauremos su vitalidad.
«Maravillas oceánicas: sostener lo que nos sustenta” es el tema del Día Mundial de los Océanos 2025, un año enmarcado en el Decenio de Ciencias Oceánicas de la ONU y la celebración de la Conferencia de los Océanos. Con esta nueva visión, la jornada celebra el asombro que nos inspira el océano: su belleza, su misterio y su papel vital en nuestra vida y en el planeta. Este día nos recuerda nuestra conexión profunda con el mar, y llama a protegerlo mediante decisiones guiadas por la curiosidad, la sabiduría y el compromiso con el bienestar colectivo.
Fuente: https://www.un.org/es/observances/oceans-day
La Naturaleza nos habla / tercera parte
El Día Mundial del Agua se celebra anualmente el 22 de marzo para destacar la importancia del agua dulce y abogar por la gestión sostenible de los recursos de la misma. Este Día alienta a tomar medidas para enfrentar la crisis mundial del agua, apoyando el Objetivo de Desarrollo Sostenible (ODS) 6: agua y saneamiento para todos para 2030.
En 2025, esta efeméride se centra en la preservación de los glaciares. La UNESCO y la Organización Meteorológica Mundial son los organismos de las Naciones Unidas que lideran la celebración.
Los glaciares sirven como reservorios naturales de agua dulce: liberan agua de deshielo que sustenta el suministro de agua potable, la agricultura, la industria y los ecosistemas saludables. Proporcionan beneficios esenciales, como la regulación del clima y la protección contra los peligros naturales.
Su preservación es vital para el bienestar de las personas y las comunidades de todo el mundo. Mediante la implementación de prácticas sostenibles de gestión y monitoreo de los glaciares, la humanidad puede proteger estos reservorios congelados que aún contienen aproximadamente el 70% del agua dulce de la Tierra. Implementar estas prácticas y fomentar la cooperación científica internacional son pasos fundamentales para preservar estas fuentes críticas de agua, garantizar la prosperidad a largo plazo y promover la paz mundial.
Fuente: https://www.unesco.org/es/days/world-water
La Naturaleza nos habla / segunda parte
El 26 de enero es el Día Mundial de la Educación Ambiental, celebrado internacionalmente con el fin de enfatizar la importancia de la educación como generadora de conciencia sobre el cuidado del ambiente.
Este día se originó con la Declaración de Estocolmo en 1972 (en la Conferencia sobre el Medioambiente Humano, organizada por las Naciones Unidas). En la misma, se estableció la Educación Ambiental como una prioridad. Como resultado, tres años después se firmó un acuerdo entre países – la Carta de Belgrado: un marco general para la educación ambiental– donde se establecieron metas ambientales y acciones pertinentes para su educación.
Cualquier niño; todos los niños
El próximo miércoles 20 de noviembre es un día importante: se celebra el Día Mundial de la Infancia y se conmemoran los aniversarios de la adopción de la Declaración Universal de los Derechos del Niño (1959) y la aprobación de la Convención de los Derechos del Niño (1989).
Esta Convención, la más universal de los tratados internacionales, establece una serie de derechos para los niños y las niñas, incluidos los relacionados con la vida, la salud y la educación, el derecho a jugar, a la vida familiar, a la protección frente a la violencia y la discriminación, y a que se escuchen sus opiniones.
Todos los miembros de nuestra sociedad —padres y madres, personal docente y sanitario, dirigentes gubernamentales, líderes religiosos, personalidades de la política, el mundo empresarial, la sociedad civil y los medios de comunicación— desempeñan un papel clave en el bienestar de la infancia.
Así, este Día Mundial nos ofrece un punto de partida para llevar a cabo medidas inspiradoras para defender, promover y celebrar los derechos del niño a través de diálogos y acciones que construirán un mundo mejor para los niños.
Todos los niños tienen derecho a una infancia y a una vida dignas.






La Naturaleza nos habla / primera parte
Corazón de Voh
Qué arte sublime el de la Fotografía. Cómo puede retratar en una imagen colores, miradas, alegrías, penas… todo aquello que sirva para disparar la imaginación del observador.
Portada del famoso libro La tierra vista desde el cielo, el Corazón de Voh es una de las fotografías más famosas del también conocido Yann Arthus-Bertrand (medioambientalista, activista, periodista y fotógrafo francés, 1946).
Tomada en 1990, esta fotografía representa el manglar, un bosque entre la tierra y el agua, situado en Nueva Caledonia (archipiélago de Oceanía).
Este tipo de vegetación se encuentra en más del 75% de la superficie de los trópicos. Esto representa casi 15 millones de hectáreas del planeta.

Con esta obra de arte natural, Yann Arthus-Bertrand, aficionado a la fotografía de paisajes, espera sensibilizar a la humanidad sobre los problemas ecológicos de este siglo.
El rostro de la niña afgana
La fotografía tiene el don de capturar un momento único, y se lleva un doble premio si refleja rostros…
Sharbat Gula se hizo famosa en 1985 por una fotografía que salió en la tapa de la revista National Geographic. Su imagen y mirada desafiante y conmovedora le mostró al mundo el drama de los refugiados de la guerra. Tenía doce años y nunca supo del efecto que generó su penetrante mirada de ojos verdes hasta diecisiete años después cuando la volvieron a encontrar y fue fotografiada nuevamente.
La historia comenzó con el reportero gráfico Steve McCurry que en 1984 estaba trabajando en Medio Oriente para cubrir las condiciones en las que vivían las personas en los campos de refugiados en la frontera entre Pakistán y Afganistán. En ese momento, el país afgano había sido invadido por los soviéticos en una guerra sin fin que había comenzado en 1979 y gran parte de su población había escapado hacia Pakistán en busca de algo de calma. Sin embargo, la situación allí también era crítica.
De hecho, McCurry encontró a Sharbat en una escuela para niñas musulmanas montada en una carpa como el resto de las viviendas de los refugiados de la zona de Nasir Bagh, en Pakistán. En una nota de National Geographic, el fotógrafo contó que sus ojos verdes fueron lo primero que le llamaron la atención de aquel lugar, pero que, al percibir su timidez, quiso hablar con ella en último lugar. La niña aceptó posar. “No pensé que su fotografía sería diferente de cualquier otra que había hecho ese día”, recuerda de aquella mañana de 1984 que pasó registrando la odisea de los refugiados de Afganistán.
En junio de 1985, el retrato apareció en la tapa de la revista y tuvo una trascendencia inusitada que llegó al alma del mundo entero con su mirada verde y la tragedia de la guerra que relataba. En National Geographic fue bautizada como “la muchacha afgana” y durante diecisiete años nadie supo su nombre ni nada sobre su vida.

Debido al alcance que tuvo la icónica foto, en 2002, un equipo de National Geographic, encabezado por McCurry, fue enviado para encontrar a aquella mujer y para saber qué había pasado con esa niña después de casi veinte años. McCurry la encontró en Afganistán, en el pueblo de Tora Bora. En cuanto la vio dijo: “Es ella”. Detrás del rostro hecho un pergamino y sus pómulos ya redondeados por una vida de dolor, todavía desafiaba esa mirada fulgurante. En ese momento, tenía alrededor de veintiocho años.
Sharbat Gula es una pashto, la más guerrera de las tribus afganas. De los pashto se dice que solo están en paz cuando hacen la guerra. A los trece años debió utilizar el purdah, la vida de reclusión adoptada por muchas mujeres islámicas al llegar a la pubertad por la que dejan de mostrarse en público. Consiste en usar una burka de color morado que la separa del mundo y de las miradas de cualquier hombre que no sea su marido.
Cuando en 2002 supo que era mundialmente famosa, al principio se enojó porque ella no quería ser fotografiada, pero al enterarse de la buena repercusión en el mundo que había tenido su imagen, se alegró por haber dado sentido a tantas vidas. Sin embargo, la suya ha sido un calvario.
En 2016 fue apresada por tener documentos falsos paquistaníes para que no la deportaran. Antes vivió entre Afganistán y Pakistán en un campo de refugiados y luego en una montaña no muy diferente. Se casó y tuvo cuatro hijas. Su marido y una de ellas murieron de hepatitis. Ella también estuvo hospitalizada por lo mismo pero sobrevivió.
Cuando le preguntan cómo hizo para sobrevivir todos estos años, ella responde con firmeza: “Ha sido la voluntad de Dios”. Antes de su salida del país vivía en Kabul, Afganistán, pero no podía volver a su pueblo natal. Su casa estaba en el distrito de Kot, al este, una zona convertida en uno de los bastiones radicales más fuertes relacionado con la organización extremista autodenominada Estado Islámico (EI), caracterizada por su crueldad. “Nuestra vida es una lucha que va de penuria en penuria”, le dijo a la BBC en una entrevista en 2017. En aquel momento, la única meta de Gula era quedarse en su casa, recuperar su salud y ver crecer a sus hijas Robina, Zahida y Alia.
Luego de pasar quince días en prisión y de tener la hepatitis, Sharbat se recuperó y regresó a Afganistán donde fue recibida por el presidente Ashraf Ghani en el palacio de gobierno y por el expresidente Hamid Karzai. “Me mostraron respeto, me dieron una bienvenida cálida. Les agradecí. Dios los bendiga”, contó en la misma entrevista. El gobierno le aseguró apoyo financiero y comprarle una casa en Kabul.
Antes de la llegada de los talibanes, tenía planes para el futuro: “Quiero crear una organización de caridad o un hospital para ayudar a todos los pobres, huérfanos y viudas”.

En noviembre de 2021 solicitó salir de su país después de que los talibanes llegaran al poder en agosto. “El gobierno italiano facilitó y organizó su traslado a Italia como parte del programa para la evacuación de ciudadanos afganos y el plan para su recepción”. Así fue como Sharbat llegó a Roma meses después para poder comenzar una nueva vida, tal vez ahora, signada por la paz.

Conocé un poco más de Luminaria…
Ninguno de los dos era un niño, pero las sensaciones que experimentaban en esos precisos momentos eran tales que no necesitaron mucho esfuerzo mental o corpóreo para sentirse otra vez en la edad en la que se vive a pleno y todo se puede, porque la adolescencia trae ese goce tan intenso como inconsciente de vivir el momento, el ahora, porque madurar seguramente traerá los condicionamientos que nos harán más responsables, pero mucho menos libres.


Conocé Luminaria


Finalmente llegó Luminaria
Hoy tengo el placer de presentarles mi nueva obra, la novela «Luminaria», que ofrece todo un trabajo literario en torno al concepto de libertad y sus múltiples aristas. Los invito a leerla y disfrutarla.
La presentación oficial va a ser en Teodelina el domingo 19/5, organizada de manera conjunta por la Biblioteca Popular y el Archivo Histórico.
En este momento se la puede conseguir en Laborde Librería y Editorial.
Email: labordeeditor@yahoo.com.ar
Instagram: @laborde.libreriayeditorial
Today I have the pleasure of presenting my last literary work, the novel «Luminaria», which will show the different options that freedom can really have. I invite you to read it and enjoy it.
The official presentation is going to be in Teodelina on Sunday 19/5 organized by the local Library and the local Historical Archive Institution.
At the moment you can get it by contacting Laborde Librería y Editorial
Email: labordeeditor@yahoo.com.ar
Instagram: @laborde.libreriayeditorial


El Banco Rojo



El domingo 17 de marzo di una charla titulada El Banco Rojo para hablar del significado y de la historia de este mueble.
Quiero agradecer a la Casa de la Cultura, al Rotary Club y a todas las personas que se acercaron para escucharla.
Si todo anda bien, la charla puede llegar a repetirse!!!
¡Feliz Día!

Imágenes que hablan por sí solas


El otro beso más famoso

El beso de Times Square
Un marino toma en sus brazos a una enfermera y la besa en el emblemático Times Square. La Segunda Guerra Mundial había llegado a su fin tras el anuncio de la rendición de Japón, y Estados Unidos celebraba.
Los protagonistas -George Mendonsa y Greta Zimmer- no se conocían y tampoco llegaron a conocerse en profundidad. Aquella fotografía que dio la vuelta al mundo luego de que Alfred Eisenstaedt la capturara con su cámara y fuera portada de la revista Life, es el resultado de la euforia del momento.
El excombatiente se encontraba en su primera cita con «la mujer más hermosa que había visto»; emocionado, cuando salió a la calle para festejar la noticia, besó a otra mujer. La imagen daría la vuelta al mundo. «En todos estos años, él nunca me ha besado así», contó la mujer que no aparece en la foto, con quien tuvo un matrimonio de 73 años.
Si bien la primera vez que la foto salió a la luz pública fue el 15 de agosto de 1945, no tuvo mayor repercusión ya que fue relegada a un tamaño pequeño en la página 27. Fue 35 años después, en 1980, que se tomó la primera plana.
No hay duda de que representa un beso emblemático más allá del encuentro furtivo de quienes lo protagonizaron.
El beso más famoso

Le baiser de l’Hôtel de Ville o El beso del ayuntamiento
En 1950, la revista Life pidió al fotógrafo francés Robert Doisneau (Francia, 1912-1994) imágenes de la capital francesa de posguerra. Después de la Segunda Guerra Mundial, el mundo necesitaba una vuelta a la normalidad. Todo lo que mostrara un indicio de esperanza en el futuro era bien recibido por el público. Así nació Le baiser de l’Hôtel de Ville o El beso del ayuntamiento, un ícono de la fotografía del siglo XX y símbolo del romanticismo parisino.
En junio de 1950, la revista estadounidense publicó esta fotografía junto con otras imágenes similares, mostrando la naturalidad con la que los parisinos se besaban en cualquier lugar y momento del día, si bien era algo poco frecuente para esa época. Aunque la foto se considera un símbolo del romanticismo parisino, recién alcanzó el éxito tres décadas después.
Doisneau había logrado capturar “el momento de pasión de una pareja” con el beso de dos jóvenes que se abrazan frente al edificio del Ayuntamiento de París, mientras los peatones pasan indiferentes a su lado. Los especialistas catalogaron a la fotografía como un perfecto ejemplo del “fotoperiodismo espontáneo”.
Lo curioso de está historia, además de su fama tardía, es que el éxito de la fotografía se convirtió en un dolor de cabeza para Doisneau: durante los años siguientes distintas parejas reclamaron ser los protagonistas de la imagen y el autor, en la última etapa de su vida, terminó envuelto en una gran polémica que, según sus hijas, repercutió en su salud y lo llevaron a la muerte.
Cuando la imagen tomada en abril de 1950, desde la terraza del desaparecido Café Villars, en la rue de Rivoli, fue publicada a mitad de siglo XX por la revista Life, pasó desapercibida. No fue hasta el comienzo de los años 80 que un editor republicó la imagen que comenzó a venderse como poster.
Rápidamente se convirtió en uno de los afiches fotográficos más vendidos. Todos los adolescentes querían en su habitación la imagen que inmortalizaba la magia del amor. Se sumaron postales, calendarios y publicidades. En poco tiempo vendió medio millón de ejemplares, algo inusual en ese entonces para una foto.
En 1983, Doisneau dijo a su biógrafo todo lo que recordaba de la célebre instantánea: “No es fea, pero se nota que es fruto de una puesta en escena, que se besan para mi cámara”. En sí, Doisneau era conocido en el mundo de la fotografía como un experto de la “imagen robada a la realidad”.
Pero a la par del éxito, llegaron los reclamos. Un sinfín de personas aseguraban ser los protagonistas de la emblemática foto y Doisneau recibió centenares de cartas. Una pareja, los Lavergne, fueron los más insistentes.
Jean Louis y Denise Lavergne escribieron a la hija de Doisneau, Annette, y aseguraron públicamente ser los amantes de la foto. Aunque Doisneau no lo negó ni confirmó, decidieron llevar su reclamo a los juzgados con el fin de recibir un porcentaje de los beneficios generados por los derechos de imagen.
En el medio de la polémica, irrumpió en escena la actriz y modelo Françoise Bornet. Con voz firme, aseguró ser la protagonista de la imagen junto a su novio de aquel entonces, Jacques Carteaud. “No me importaba permanecer en la sombra, pero me irritó la desvergüenza de los Lavergne. Dosineau nos eligió a mí y a Jacques Cartaud, mi novio de entonces. Ambos estudiábamos arte dramático”, dijo Bornet en una entrevista a un medio parisino.
Mientras avanzaba el juicio, Doisneau, que hasta entonces se había mantenido inmutable ante los reclamos, decidió hacer una revelación que cambiaría el rumbo de la historia. El autor contó la verdadera identidad de los amantes: habían sido Bornet y su novio Carteaud. Habría visto a la pareja en un cafetería y les pidió que posaran para él en la calle.
Frente a la confesión del autor, en 1993, la justicia rechazó el reclamo de los Lavergne, aunque los problemas legales para el fotógrafo no terminaron. Ahora era Bornet quien quería una parte de los beneficios de la imagen. Pero su reclamo también fue rechazado. Doisneau aportó pruebas de que, en su tiempo, había pagado la suma acordada, que incluía una copia de la fotografía que él mismo le había enviado.
Lo afirmado por el fotógrafo fue corroborado por Jacques Carteaud, que se había separado de Bornet pocos meses después de la fotografía. Declaró que habían recibido el pago de 500 francos por posar para la foto, una remuneración que ambos consideraron justa en aquel entonces.
De todas formas, Bornet obtuvo su provecho. En abril de 2005 subastó la fotografía autografiada que Doisneau le había enviado y, aunque esperaba ganar entre 15 y 20 mil euros, para su sorpresa y la de la propia galería, la puja alcanzó los 185 mil euros.
Por otra parte, su confesión inició una encendida polémica acerca del valor documental de la fotografía. Doisneau falleció a los 81 años, un año después de que se resolviera el conflicto judicial.
Más allá de cómo se haya originado, no deja de representar una imagen maravillosa que ha despertado suspiros en más de una generación.
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